8 sept 2011

Pensar que a mediados de julio en la reunión pre-viaje un hombre nos decía "El 26 de julio, si chicos, ya les falta poco... en 13 días van a estar viajando a Bariloche" y ninguno de los que estabamos ahí entendía que estabamos solamente a TRECE días de el mejor viaje de nuestras vidas. Creo que nadie tenía la más mínima idea de lo BIEN que la ibamos a pasar, de lo que iba a significar ese viaje para cada uno de nosotros, hasta que llego el tan esperado 26 de Julio. Cuando nos juntamos todos en el parque, nadie caía que estabamos a una hora de viajar, nadie entendía lo rápido que había pasado todo, tantas peleas, cuando veías la chequera hace un año atrás y decías "Mirá cuando llegue a la última, o cuando vaya por la septima" y estabas a minutos de irte, llega el colectivo, lleno de personas que nunca habíamos visto, la típica frase "boluda, mirá con los negros que nos vamos jajajajaja" y cuando decíamos eso no teníamos ni la mínima idea de lo buenas personas que eran, y que hasta el día de hoy los estés extrañando horrores, saludar por última vez a tu familia y a tus amigos, hacer la fila para subir al colectivo y por dentro pensar Te estás yendo a Bariloche Estefanía, haberrr si caés de una vez por todas! entregarle la ficha médica al coordinador, subir con una sonrisa de oreja a oreja, y encontrarte con 50 personas de otra ciudad, cantando, gritando, aplaudiendo, con una euforia terrible, arranca el colectivo, y listo.. te estás yendo, todos saltan, cantan, gritan, la euforia allá arriba, habla el coordinador, te dice todo lo que podés hacer y lo que no, y no te queda otra que pasarte un día entero arriba de ese colectivo, con tus compañeros de toda la vida, y 50 desconocidos más, darte cuenta que son más buena onda de lo que te esperabas, tener charlas de la vida con los coordinadores, hacerte amigos de una banda de personas, terminar hablando con ese que nunca pensaste que ibas a hacerlo, pasar un día entero, y el coordinador ya te está enseñando todas las canciones, y cuando te dicen "chicos, cierren las cortinas" todos con cara de no entender nada.. " Y BIENVENIDOS A SAN CARLOS DE BARILOCHE!" Creo que en ese momento nadie entendía que ya estabamos ahí, después de esperar tanto, y ahí empezabas a escuchar, "Boluda/o ya estamos en bariloche- Posta che, yo todavía no caigo" Yo todavía no caígo, esa frase la sigo diciendo hasta el día de hoy, después de un mes y medio, no caígo y todavía me siento allá, no voy a escribir esos once días que pasé, porque ni cientos de fotos y palabras, van a explicar todo lo que se vive, lo que disfrutamos, gritamos, saltamos... nadie más que nosotros lo sabe. Más de uno se sorprendió, más de uno eran los que el año pasado decían "Yo no me quiero ir, prefiero gastar esa plata en otra cosa" y hace un més estaban felices, sin querer volver, más de uno, es el que dijo eso y hasta el día de hoy se quiere matar porque se perdió el mejor viaje de su vida, y absolutamente todos somos los que hoy decimos LPM, QUE RÁPIDO PASÓ, QUIERO VOLVER! A pesar de que pasó un més, seguimos con las mismas ganas de estar allá que hace 3 meses atrás, y  si nos dicen chicos.. mañana vuelven a Bariloche, ya estamos todos arriba de el colectivo. Para algunos puede llegar a ser un simple "viaje de egresados" bueno, los que digan eso realmente nunca tuvieron uno, porque ni tienen la mínima idea de lo es, y lo que se siente estar ahí. Vernos 11 días seguidos, tratando de meterle la mejor onda posible a pesar de todo el cansancio, los "che boluda, te juro que no doy más, mañana estoy enfermo/a" las guerras de nieve, llamarnos a las habitaciones, que entren todos en boxer a usurparnos la pieza, despertarte en la pieza de desconocidos, llamar a cualquier habitación y terminar haciendo previa con gente que nunca viste, y no sabés si la vas a volver a ver en tu vida, y terminas teniendo la mejor onda, cruzarte con egresados por todos lados, que te hagan sentir que estás viviendo el mejor viaje de tu vida, ir a los mejores boliches, que en todos ponían la misma música y ese tema que nunca te lo aprendiste allá te lo sabés de memoria y lo gritás a morir, y hoy lo escuchás y se te pone la piel de gallina porque te trae millones de recuerdos, tener los mejores coordinadores, que hasta la gente que trabaja en el hotel sea TAN buena onda, bardear a los de otras empresas, que se te caiga el culipatin por la aerosilla, matarte haciendo ski, el vertigo de el cannopy, la adrenalina cuando se para la aerosilla y siempre está el boludo que se para y empieza a saltar, reirse a morir con el paysa en la fiesta de bienvenida el primer día, llorar como nenes con la charla de el indio el ante último día, y después llega ese día, que tenés que ir a devolver el traje de nieve, y el de barro, cuando ya te conocés Bariloche de punta a punta, y pensás que hace una semana te lo imaginabas en tu cabeza porque no lo conocías, devolver el disfraz, ir a buscar los chocolates, y que te digan "Bueno chicos, tienen la tarde libre, a las 18.30 abajo que nos vamos a la cena de velas" y sentirte realmente "al pedo" de estar acostumbrado a correr para llegar a las excursiones, y no tener tiempo de nada, a estar totalmente sin hacer nada, y ahí se empieza a escuchar "NO ME QUIERO IRRRRRRRRR" correr porque te tenés que producir para la cena, bajar, ir hasta donde siempreeee te esperó el colectivo, y ahí empieza la cena, llega el paysa, te deja destruido y tenés que volverte a el hotel, hacer la última previa, ir a el hall donde todas las noches nos juntabamos con todos los de el hotel y empezar a cantar con los chicos de rosario todas las canciones que nos enseñaron una semana atrás con las mismas ganas que el primer día, (se me viene a la cabeza "Las dos inchadas juntas, de Rosario y de Rufino" y "La bandaa baranda llego", ♫, y no  puedo evitar tener una sonrisa en mi cara) tener la última noche, en donde había sido el primer boliche que conociste allá, y pensar "Mañana no voy a estar más acá, (si, soy masoquista, lo sé) y que te agarre esa emoción, abrazar a todos los chicos de la banda, empezar a cantar como locos, y dar vueltas por todo el boliche, hasta las cinco de la mañana no te vas, sos el último en irte, charlar por última vez con los de seguridad de el boliche, los coordinadores generales, pasar por última vez la pulserita roja de el boliche y que por última vez te pidan que les muestres la pulserita para ver el color, y de qué hotel eras, subirte a el colectivo llegar a el hotel, comer la última quinta comida, y empezar a hacer la valija, que entren 20 flacos a tu habitación, bajar las valijas, cerrar la habitación que se bancó todas las previas y a medio hotel ahí adentro, tomar el último desayuno, y lo primero que hacés cuando estás arriba de el colectivo es dormir, te despertás y ves a todos durmiendo, y así todo el día, y ahí es cuando con todo el cansancio de el mundo  decís, Que buenos días que pasé, la última cena todos juntos, llegar a Rufino, que todos los chicos de Rosario se bajen a despedirnos, cantar las últimas canciones juntos, saludarlos a todos, abrazar aproximadamente por media hora a los coordinadores, y volverte a tu casa, cuando con toda la euforia tratás de explicarle a tu vieja todo lo que pasaste, pero no.. es inexplicable, dormirte el día entero, abrís el Facebook y tenés miles de solicitudes de amistád de toda la gente que conociste,  hacer le grupo de La Banda Baranda, y cada dos segundos tener una notificación de que alguien publicó algo, ver el video y reirte a carcajadas, escuchar la voz de todos, y vernos con esas caras de emoción, que todo el mundo te pregunte, Cómo te fué? Y vos respondés con un simple GENIAL, pero eso realmente le queda chico.
 Gracias a cada uno de ustedes que compartieron esta experiencia conmigo, creo que solamente 1 persona puede llegar a leer esto, o nadie, pero el que la lee y se fué, realmente va a saber lo que es, los demás diran que soy exagerada.
Conocer a las mejores personas, y pasar los mejores 11 dás de mi vida
BRC  26/07/2011 ♥ 05/08/2011 !


 








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