25 jul 2010

Yo te espero, como siempre que te espero.

No me despiertes cuando vengas y no me hablés al oído. Ya no me sirven tus palabras, apagué el sueño demasiado temprano. Dejé una carta en la mesa con muy poca lucidez, pero el amor no se olvida, toda mi vida rendida a tus pies
Hay momentos que no recuerdo nada
Hay momentos que no puedo olvidar
Hay momentos que por las madrugadas
Me arrepiento
y empiezo a temblar
Cinco segundos de gracia
Y mil horas sin razón
Sequé mis lágrimas en espejos fríos
Y soy la sombra de ayer

No hay comentarios:

Publicar un comentario